La fiabilidad como mérito

Illa llegó al poder como el anestesista, pero ahora debe actuar como cirujano

La fiabilidad como mérito
Es posible que la única manera de afrontar en la vida los retos ante los que nos encontramos sea hacer como el tenista Sascha Zverev en el Open de Estados Unidos, donde jugó el último punto sin saber que era el que le daba el partido. Tan metido estaba en su juego que no se dio cuenta de que había terminado la final hasta que vio a su rival acercarse para felicitarlo. Fue entonces cuando con retraso mostró su euforia. Es evidente que Zverev se despistó, por extraño que resulte, pero quiero creer que eso fue lo que le facilitó el triunfo. Ello le permitió jugar el match point sin tensión y soltar el brazo.

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