La muerte y los junquillos

Temiendo un gran ridículo, el chef François Vatel subió a su habitación y se mató

La muerte y los junquillos
François Vatel es el cocinero más célebre de la historia de Francia. Lamentablemente, su fama no proviene de sus recetas, sino de su suicidio. Fue la primera víctima del burn-out o estrés laboral crónico. Vatel encabeza la fúnebre estirpe de los chefs suicidas, que, por cierto, no han sido pocos en los últimos años: Bernard Loiseau (2003), Benoît Violier (2016), Anthony Bourdain (2018). No podían soportar la presión de renovar (¡cada año!) las insidiosas estrellas Michelin. Pero si el suicidio de estos chefs se debe principalmente a una presión económica (sin estrellas, los clientes no vuelven), el de Vatel, que se mató cocinando para Luis XIV, responde a un código de honor que hoy damos por periclitado.

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