Precampaña denim total

El vaquero no conquistó a los políticos españoles hasta la llegada de Sánchez al poder

Precampaña denim total
Con unos vaqueros desgastados plantó cara el demócrata Jimmy Carter a la opaca conspiración del Watergate. Ningún político había aparecido antes en un mitin con aquella indumentaria, pero el desconocido gobernador de Georgia se agarró al subtexto “nunca os mentiré” proyectado por sus blue jeans. Y no, no era un informal uniforme de campaña, sino su ropa de trabajo como agricultor de cacahuetes. Carter dejó el campo por la Casa Blanca, y más de una vez fue recriminado por la informalidad de su atuendo en el despacho oval, a lo que respondía: “Es mi ropa normal”. Desde entonces, aunque sin su naturalidad, Reagan, Clinton, Bush Jr. y Obama se apropiarían de esa prenda juvenil, cuyo origen se remonta a 1873, cuando un comerciante de origen alemán –que americanizó su nombre a Levi Strauss– y un sastre de Nevada –Jacob Davis– patentaron los primeros tejanos con remaches de cobre en los bolsillos para los mineros de la zona. Una prenda resistente y sufrida que Marlon Brando o James Dean cargarían de deseo.

Seguir leyendo...