“Ningún país debe tolerar que se entre en él saltando sus vallas”

Tengo 58 años: hijos pequeños, días buenos y malos y la íntima sensación de que si un día se acabó, habrá valido la pena. Soy de un suburbio de Washington donde aprendí a convivir con la diferencia. Soy un idealista pragmático. Participo en la Jornada de Migracions de Drets Socials de la Generalitat. (Foto: Xavier Cervera)

“Ningún país debe tolerar que se entre en él saltando sus vallas”
En inmigración un país debe tener puerta grande y vallas altas?

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