Un tipo sin palabra llamado Demichelis
Martín Demichelis se ha reído del Real Mallorca. Esa es la realidad. Y cada minuto que pasa sin que se anuncie su marcha, es una falta de respeto hacia una entidad centenaria. Lo peor no es que acepte el reto de marcharse al Leipzig, eso se puede entender, si no en cómo ha dado los pasos para abandonar Son Moix. Negoció a escondidas con el equipo de Bundesliga dejando tirados a aquellos que confiaron en su persona cuando nadie lo quería (Ortells). No cumplió el objetivo y aún así volvieron a confiar en él, y el argentino lo ha pagado con una traición al club que está cerca de consumarse, extendida también a parte de su cuerpo técnico, aquellos que decía que nunca podían faltar a su lado. Se llevará por delante a todos. Y le da igual, no es la primera vez que hace algo parecido.
Martín Demichelis se ha reído del Real Mallorca. Esa es la realidad. Y cada minuto que pasa sin que se anuncie su marcha, es una falta de respeto hacia una entidad centenaria. Lo peor no es que acepte el reto de marcharse al Leipzig, eso se puede entender, si no en cómo ha dado los pasos para abandonar Son Moix. Negoció a escondidas con el equipo de Bundesliga dejando tirados a aquellos que confiaron en su persona cuando nadie lo quería (Ortells). No cumplió el objetivo y aún así volvieron a confiar en él, y el argentino lo ha pagado con una traición al club que está cerca de consumarse, extendida también a parte de su cuerpo técnico, aquellos que decía que nunca podían faltar a su lado. Se llevará por delante a todos. Y le da igual, no es la primera vez que hace algo parecido.