Esfuérzate como yo, chaval

Qué extraño que hayan salido así los chavales, ¿no? Con los buenos ejemplos que les damos

Esfuérzate como yo, chaval
Conformamos una sociedad muy propensa a los aspavientos, el apocalipsis volátil y la sinsubstancia. Como si nuestra única forma de ética consistiera en sentirnos mal, culpabilizarnos un rato, flagelarnos otro y vuelta a empezar. El acabose de estos días han sido los datos de los estudiantes españoles de 15 y 16 años en el informe PISA. En él se recoge una notable caída en materias centrales como comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Se apuntan varias causas: la dependencia de las pantallas, escaso interés por la lectura, expansión de la inteligencia artificial, relacionado con una forma de aprendizaje que, como el resto, devalúa el valor del esfuerzo.

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